Las centrales de riesgo son entidades de carácter privado, vigiladas por la Superintendencia de Industria y Comercio, que administran y brindan información sobre el comportamiento comercial y financiero de las personas naturales y jurídicas reportadas en ellas por parte de las denominadas ‘fuentes de información’. Aunque la información financiera, crediticia, comercial y de servicios que reposa en las bases de datos de las centrales de riesgo son datos privados y nadie puede acceder a estos sin previa autorización de su titular, estos son utilizados como insumo, entre otros, por los intermediarios financieros, principalmente para evaluar el otorgamiento de créditos, su desembolso y para la prestación de otros servicios.