Actualmente, el programa Unidos por Colombia cuenta con ocho líneas para respaldar las necesidades de los empresarios y trabajadores independientes, y les permite contar con liquidez para asumir los gastos de personal, costos fijos (arriendo, servicios públicos, etc.), entre otras obligaciones. Con el respaldo de las garantías del Fondo Nacional de Garantías (FNG) se han logrado salvaguardar más de 1.200.000 empleos en el país.
Hace un año se desembolsó el primer crédito con garantía por $55 millones a un microempresario; hoy, 12 meses después, son más de $21,3 billones en garantías que han respaldado a más de 616.000 empresas y trabajadores independientes. El 92,1 % del valor de los créditos garantizados están concentrados en las mipymes colombianas, 4 % en empresas grandes y 3,4 % en trabajadores independientes.
“Los resultados a un año del programa Unidos por Colombia permiten afirmar que las decisiones estructurales del Gobierno Nacional con la capitalización del fondo para poder apalancar más recursos, incrementar coberturas del 50 % al 90 % y generar subsidios a las comisiones entre el 70 % y 75 % fueron efectivas para respaldar el tejido empresarial colombiano”, manifestó Raúl Buitrago Arias, presidente del Fondo Nacional de Garantías (FNG).
Actualmente, el Fondo Nacional de Garantías (FNG) está llegando al 100 % de los departamentos y al 99 % de los municipios del país. Bogotá representa el 32,7 % del total de las garantías ($6,96 billones); seguido por Antioquia, con el 16,6 % ($3,5 billones); luego el Valle del Cauca, con el 9,6% del total ($2 billones); Atlántico con el 5,9 % ($1,3 billones); y el resto del país, con $7,5 billones.
Todos los sectores de la economía han accedido a las garantías del FNG. Comercio al por mayor y al por menor ha sido el sector que más participación ha tenido dentro de la dinámica del Fondo Nacional de Garantías (FNG), seguido por la industria manufacturera y construcción con 36,5 %, 15,2 % y 8,9 %, respectivamente.
El Fondo Nacional de Garantías (FNG) recientemente recibió dos calificaciones AAA por parte de Fitch Ratings y Standard & Poor’s que, sumado a los resultados de su gestión, le ha permitido consolidarse como una de las entidades estructurales en el proceso de reactivación del país.